Sigo quejテ。ndome de la falta de pluma femenina que se acusa en las pテ。ginas de opiniテウn y blogs financiados por la prensa espaテアola actual. El domingo se celebrテウ el dテュa de la mujer, lamentable que, en nuestros dテュas, tengamos que dedicar una jornada anual para recordar la evidencia de que, pese al sexo, hombres y mujeres somos iguales.
Pero hoy, me he levantado optimista y quiero creer que el motivo real de la desigualdad numテゥrica de escritoras en los diarios no es fruto de un estigma machismo ni de una consideraciテウn social. No, quiero creer que es por bigotes.
Dテ。ndome un garbeo por las, cada dテュa mテ。s numerosas, bitテ。coras y los espacios de expresiテウn remunerados por los rotativos digitales, he comprendido que la contrataciテウn de su autor depende del espejo y la maquinilla de afeitar. Me atrevo a decir que "ellos los prefieren con barba de cinco dテュas y ostentoso bigote", tanto los de izquierdas como los de derechas.
Unas imテ。genes valen mテ。s que mil palabras, asテュ que no me extenderテゥ:

Peridista digital:

ABC:

El plural

Pテコblico

Estrella digital:

A modo de conclusiテウn, y con el テ。nimo en alza tras comprender que la desigualdad en el テ。mbito de la opiniテウn escrita en la prensa actual solo es cuestiテウn de bigotes;ツ me atrevo a profetizar que toda mujer queツ en un futuro desee hacerse un buen hueco en el テ。mbito periodテュstico o ha de hablar de toros y fandangos o tendrテ。 que afeitarse cada maテアana hasta que su rostro goce de la pelusa necesaria para que al ser retratada tenga apariencia barbuda - la que no quiera someterse al tormento del rasurado puede servirse del Photosop.

Porque ya casi nadie duda de que un calvo da confianza ツy trae suerte - primero fue el del atテコn, luego el de la loterテュa y ahora estテ。 el del Lidl-, de igual manera, parece, que para opinar hace falta tener los bigotes de Dalテュ o, al menos, ser tan rasposo de rostro como un cepillo de cuerdas duras.

Hace 100 aテアos, un 8 de marzo, mテ。s de un centenar de mujeres murieron en el incendio, supuestamente provocado,ツ de Cotton Factory de New York. Se manifestaban por la defensa de unas condiciones de trabajo mテ。s dignas e igualitarias. Por degracia, hoy aテコn tenemos que seguir manifestテ。ndonos para que las diferencias de gテゥnero desaparezcan. Un gran paso adelante serテュa que las opiniones fueran llevadas de la mano de ambos sexos por igual. Pero, hoy no es asテュ, en algun diario nacional ( como Estrella Digital) parece que opinar es derecho exclusivo de los bigotes y las barbas.