Hay días que una se levanta con las legañas pegadas a los párpados, mira el calendario y, aunque San Zacarías presida la jornada, al encender la tele y dar un paseo por las páginas de los diarios, sabe que se ha de hablar de Obama.

América tiene nuevo presidente, y cuando la gran nación se constipa todo el mundo estornuda. No creo en los cambios radicales. He escuchado slogans electorales anunciando giros que, al final, han terminado en agua borrajas. Así que no puedo decir que me emociono ni que hoy es un gran día para mí ni frases similares que he leído en blogs de conocidos.

Pero confieso que si hubiera tenido que votar en América, habría dado mi voto al candidato demócrata, a la más vieja usanza y con todos mis respetos. ¿Por qué? Bueno, porque cuando una no sabe muy bien cuáles son las propuestas y no tiene convicción plena en ninguno de los presidentes propuestos siempre tiende a favorecer al más guapo. Es una lección que aprendí de mi madre y sus amigas durante las primeras elecciones españolas, cuando Suárez arrasó entre las féminas y todo el mundo hablaba de cambio ( la cabra siempre tira al monte y como el gran charco me separa del nuevo continente prefiero jugar en casa que domino más el tema). Cambio, cambio de ideología, para qué engañarnos, no era, sin embargo creo que UCD fue la mejor opción que podía ganar, dado el momento. Y, claro, mi madre se llevó el gato al agua con gran disgusto de mi padre (izquierdista y anticlerical) que le recriminaba haber votado a un maniquí. Reconozco que meter la papeleta en la urna por la cara no es muy ideológico, pero en la época funcionó.

Ahora, miro las fotos de los dos candidatos americanos y no hay color. Obama es guapo, apuesto y parece un hombre de talante. Tendremos que esperar para ver qué cambios realiza y qué mantiene, pero, como mi madre, si he de ver un rostro cuatro años en la tele, repetido hasta la saciedad, prefiero que sea de mi agrado y me alegre la vista.

Así que mi voto hubiera sido para él.

Por cierto, ¿he dicho que hoy toca hablar de Obama?