Mujeres: Manual de instrucciones. Capítulo 1: ¿Por qué (los hombres dicen que) somos complicadas y no nos entienden? A modo de historia.
el 24 oct - 19 comentarios
Las mujeres aprendemos de niñas que convivir en un mundo de hombres no es tarea fácil, entenderlo menos. La suerte es que iniciamos el aprendizaje desde nuestra más tierna infancia y pronto empezamos a comprender que los muros a derribar serán muchos.
En sus primeros años, el hombre ya nos enseña que el diccionario de las dudas será un tocho que deberemos consultar nosotras, porque, la mayoría, pronto manifiesta la habilidad de ser parco en palabras.
- ¿Me dejas jugar al fútbol?
- No, que eres una niña.
(Cara de pasmo femenina y ganas de contestar: “Eso hace tiempo que lo sé, pero yo lo que quería era jugar al fútbol, ¿?”)
También en el colegio asimilamos que los hombres pueden engañarnos con facilidad, y más si nos vestimos con falda:
- Anda, haz un voltereta que te sale muy bien.
La voltereta le importa tres pepinos, el halago ha sido utilizado al servicio de la seducción de fines y lo que realmente quiere es ver de qué color llevas las bragas. Claro, a esta conclusión llegas después de dar más de diez volteretas – porque intentas complacerle- y observar como el grupo de amigos crece y llega el inocente que en voz alta dice:
- Yo ya se las he visto.Son naranjas.
Pero, ¿puede ser? Pues sí, con el tiempo aceptas que todo puede ser, y por más que intentas encontrar un elegante atractivo en los gayumbos lo más que llegas a descubrir, en el transcurso de los días, es alguna raya indeseable y poco aseada, lo que provoca que nunca lleguen a atraerte demasiado, la verdad.
Y es que desde la niñez el hombre ya nos pone en aviso de que le va a costar entender las razones, por más lógicas y simples que sean:
- He encontrado tu pelota pinchada encima de la verja. Toma, esto es lo que queda de ella.
La buena voluntad es patente, los deseos honestos y, lo más probable, es que la niña comparta el dolor por la significativa pérdida del juguete, hasta que al mirar la cara del niño ve que ésta enrojece, coge el pingajo de pelota y con tono soberbio replica:
- Has sido tú, seguro que has sido tú.
Encima que una se molesta en recuperar el trasto que ha dejado por ahí, se lo lleva, por si tuviera valor sentimental y quisiera conservarlo, se adolece con él, resulta que la culpa es nuestra, siempre nuestra ¿?
Pero, posiblemente, la sorpresa no quede ahí y rebase los límites imaginables para cualquier mujercuando descubra que el hombre puede ser un bruto consumado.
- ¿Qué le ha pasado a mi muñeca? ¿Por qué tiene un brazo roto?
La niña primero preguntará, querrá saber y procurará no extrapolar conclusiones antes de tiempo.
- Lo mismo que a mi pelota. Tiene el brazo roto porque sí. Para que aprendas a no tocar mis cosas.
¿? Tras un momento de cavilación, intentando poner orden a las ideas, las lágrimas pueden aflorar. Al fin y al cabo, su muñeca se ha quedado manca.
- Eso, y ahora llora que eres una niña.
Y dale, el sexo se instala pronto en su mente. Ni un ápice de sentimiento, ni un ápice de remordimiento. Nada. El niño empieza a ser el futuro hombre duro que pocas veces lagrimea, sobrevive a las peores circunstancias y se empeña en marcar diferencias.
Así, dándonos cuenta que los hombres pueden llegar a trastornarnos, hemos llegado a la edad en que separamos nuestras cosas, también las protegemos y no nos pillan desprevenidas los actos de generosidad ni los juicios a posteriori. En esta etapa de empezar a compartir, un niño es capaz de haber asumido nuestra capacidad de adaptación y aprovechamiento, razón por la que, en uno de esos excesos derroche pueda obsequiarnos con el más disparatado objeto:
- ¿Quieres? – y nos brinda un chupa-chups.
- No que está chupado – cara de repelús.
- Toma, anda, que está bueno. Yo no lo chupo más porque ya me he cansado.
¡Pues si tú no lo quieres, tíralo a la basura, pero no me lo regales! – dice la niña para sus adentros.
- No, gracias. Ya te he dicho que está chupado – ha aprendido que todo se ha de repetir dos veces, como mínimo.
El niño no sabe qué hacer con el palo y el caramelo. Busca a su alrededor. Nadie más cerca. Finalmente exclama:
- Eres una fifi – levanta el culo del asiento y se va con aire ofendido.
¡Toma del frasco! ¿?
Y, sin saber cómo, menos entendiéndolos, nos plantamos en la adolescencia. Sí, la etapa de los granos, las hormonas y el desquite. Las mujeres empezamos a interesarnos por nuestro físico, nos sentimos impactadas por los filósofos existencialistas y alargamos nuestra lista de interrogantes, el hombre sigue el camino inverso. No se afeita porque se le irrita la piel, el Interviu le acompaña al baño porque el periodismo de investigación hay que leerlo con mucha concentración – aunque solo investigue el tamaño de los pechos femeninos de las páginas interiores- y su mundo se simplifica de golpe. Las diferencias se dividen en dos: chicas fáciles y chicas difíciles. Sí, es que son listos los condenados.
La evolución masculina es un hecho portentoso, los hombres pasan de brutos a tocones.
La mujer aprende que cuando un gentil varón se le acerca y le dice:
- Me gustas un tacarro. Te invito al cine
La traducción es:
- Estás muy buena, me pones. Quiero meterte mano
¡Qué dulce es conocerlos y, muchas veces, qué ingrato!
Porque, ¿qué mujer no ha dibujado un corazón cuando el chico del pupitre de al lado le ha confesado que se muere por sus huesitos? ¿Y qué mujer no lo ha roto en mil pedazos cuando se ha enterado que también se lo ha dicho a su mejor amiga?
Claro, nosotras somos las raras, las que tenemos que entender que el hombre es plural por naturaleza y que su capacidad matemática ha resuelto que lo mejor es siempre ir de dos en dos por si una falla. ¡Elemental querido Watson!
Y, en los sofocos de la primavera pueril, puede ocurrir la primera vez. Ahí empieza lo bueno.
Este post se lo debía a mi amigo Snooper. Con tremendo cariño y ganas de pincharlo. Aviso, puede continuar y entrar en terrenos pantanosos. Al viento lo dejo.


Bueno, bueno, bueno. La verdad es que tu fama te precede, a tu fama de buena escritora me refiero, y en este post estás demostrando que la fama es cierta. Nada más lejos de mi intención que hacerte la pelota, pero he de decir que me rindo ante tu capacidad expresiva y la forma que tienes de traducirlo al lenguaje escrito. Chapeau! Además, y esto último lo escribo a posteriori, me doy cuenta de que estimulas en mi una facilidad verbal que hasta ahora sólo estaba latente. Merci beaucoup.
Dicho esto, y que no sirva de precedente, tendrás que asumir querida amiga que en realidad me estás dando la razón, muy matizada eso sí, cunado digo en mis post que los hombres somos más simples. Transcribo tus palabras:
La mujer aprende que cuando un gentil varón se le acerca y le dice:
- Me gustas un tacarro. Te invito al cine
La traducción es:
- Estás muy buena, me pones. Quiero meterte mano
Evidentemente este no deja de ser un aspecto negativo de nuestra mentalidad. Aunque siempre guiados por la madre naturaleza no dejamos de llevarnos constantemente por el instinto reproductor. Pero igual que puede ser considerado socialmente un aspecto negativo (en una sociedad cada vez más feminizada, claro) también es una muestra de nuestra sencillez, que no simpleza, en cuanto a esquemas de pensamiento. Y ya se sabe que la sencillez siempre es mejor que la complicación.
Luego está la cuestión de esa supuesta crueldad para con las niñas que atrubuyes a los tiernos infantes de género masculino. No es tal, querida contertulia. Es bien sabido que biológicamente los hombres estamos mejor dotados para las actividades que impliquen interacción espacial, como los deportes de balón, entre otras cosas. En la tierna mentalidad infantil se instala desde el principio que una niña tiene serias dificultades para acertar a un objetivo dándole una patada a la pelota, por lo que, lo que en principio es un juego que en realidad simula la caza y la guerra primitivas, con una niña en medio se puede convertir en un tocamerroque. De la misma forma, esa supuesta mentalidad vengativa, muy característica del sexo fenemino, que proyectas sobre el pobre niño que rompe el brazo a la muñeca, no es más que ese afan de investigación del porqué de las cosas inherente a nuestro género.
No voy a continuar por el momento. Como he dicho anteriormete, tienes la capacidad de estimular mi elocuencia y te lo agradezco profundamente, pero esto va camino de convertirse en un post, si no lo ha hecho ya.
Estaré encantado de matizar algunos aspectos del tema en próximos comentarios.
Saludos.
Buena entrada, Dolors, o mejor dicho "buena réplica".
Resulta curioso, Dolors, que afirmes tan alegremente que el hombre es simple al tiempo que contrapones como conducta ejemplar la de esa adolescente, ya sutil y compleja ella, que empieza a preocuparse por los existencialistas... Y yo me pregunto, ¿quiénes son estos? No es un grupo de filósofos surgido en el s. XX y formado, fundamentalmente, por individuos xy de metalidad supuestamente simple?
Cuando el niño dice que le da el chupa-chups porque ya está cansado de rechupetearlo, lo que en realidad está diciendo es que quiere hacer las paces, y como muestra regalarle lo único que tiene en esos momentos, ese delicioso chupachups del que está a punto de desprenderse, con gran dolor de corazón, para compartirlo con ella. Pero no se atreve a decírselo así, tan a las claras, sino que opta por restarle importancia a tan trascendental gesto.
He aquí un ejemplo de complejidad intelectual que la niña no capta, fundamentalmente porque lo único que tiene son ganas de revancha.
Genial, me gusta mucho como escribas, aunque no esté de acuerdo con lo que dices, al menos en este delicado asunto de los sexos.
Un beso.
Siempre me pasa lo bisbo con las xx y las xy... jejejeje, donde dije xy léase xx
Fostias, qué complejo se está volviendo esto :-D
Olvida el comentario anterior, ahora mismo voy a situarme frente al espejo para decirme:
"repite cien veces conmigo: hombre xy -con colita-, mujer xx
:-)
Pues a mí me ha encantado, ahora que el Snooper tiene un morroooooooooo........ pues no dice que las niñas no acertamos a dar a un objeto???? pues cuando yo iba al cole había un niño, bueno, más bien un delincuente en potencia que siempre me andaba fastidiando, y no es por nada, pero cuando ya me tenía harta le atizaba una patada y le daba en los objetos, pero de lleno, así que esa explicación no es válida.
Besos guapa, creo que contigo también voy a aprender mucho.
Estupendo dolors, has logrado que snooper pierda su parquedad en palabras al hacer un comentario. Eso no lo logra todo el mundo.
Me gusta el post, aunque en algunas cosas esté de acuerdo con odys, pero es estupendo.
besitos
Apreciado Snooper.
Realmente aprecio en su respuesta la clásica herramienta de adular primero para después pasar la espada ( ver ejemplo de las bragas) :-)
Su ¿razonamiento? de que la niña no juega a fútbol porque no acierta a un objetivo, ¿puede decirme en que lo sustenta? ¿Puede presentarme su tesis doctoral al respecto? Porque, vamos, ya le vale (he aquí ejemplo de pura simpleza) :-)
Y, verá usted, ¿dónde le doy la razón? La mujer aprende pronto que el hombre se sirve de argucias infantiles ( volver a ejemplo de las bragas). Lo único que hace es aplicar sus conocimientos experimentales. ¿Capisque?
En fin, apreciado Snooper, ya ve, pese a la proximidad cibernética, el sexo nos distancia.
Yo le seguiré pinchando, perdón, amando.
Besos y muchas gracias
Apreciado Odys.
Con gusto despejo todas sus dudas. Verá ud, los filósofos existencialistas se estudian en la adolescencia. Es un contenido escolar obligatorio. La mujer aprovecha las clases y los aprendizajes. ¿Ud. qué hacía? No, no me lo diga. Seguro que ya despuntaba su pasión por el periodismo de investigación (Interviu) :-)
En lo del chupa-chups, no, no avance una estrategia más que el hombre asimila en edades más tardía: las excusas.
El niño no sabe qué hacer con el caramelo. Le da pereza levantarse y lo más práctico es darle el palo medio roído a la niña. No hay más, nada más. ¿Complejidad intelectual? ¿Dónde? :-)
Y luego dicen que somos complicadas.
Con todo mi cariño.
Sonrisas y mil gracias
Mayca, guapa. Pues tienes razón. Las niñas apuntamos superbien, el problema es que no nos dejan jugar al fútbol y no quieren admitirlo.
Gatita, gracias. Puedes estar de acuerdo con Odys, de hecho es un maestro.
Y en cuanto a Snooper, tranquila. Ya ves, nos separa el sexo :-)
Besos a las dos
Toma, toma y toma...ahora vàis y la cascáis, Odys y Snooper.. :-)
Genial, Dolors. Perdona mi parquedad en palabras, pero a mí no hay quien me estimule la capacidad verbal (o de escribir).. Bastante tengo ya con lo mío y mis pesadillas :-)
Un beso.
Vuelvo a preguntarte, querida Dolors, quiénes eran los existencialistas; en realidad no hace falta que me respondas, sólo que constates, conmigo, que la mayoría eran HOMBRES: Sartre, Camus, etc. etc., como casi todos aquellos pensadores a quienes tenemos que agradecer el desarrollo del pensamiento complejo.
Las mujeres vais más en la línea de Corín Tellado, cosa que es de agradecer :-D
Querido, Odys. Quieres llevarme por el mal camino, pillín, pillín :-)
Estoy convencida que no hay diferencia entre pensamiento de hombre y pensamiento de mujer, lo que hay son distancias culturales. Posiblemente, si la mujer hubiera tenido acceso a la educación, hoy, estudiaríamos a varias filósofas existencialistas junto a filósofos del mismo pensamiento.
De ahí que no dé importancia al hecho.
Lo de la línea Corín Tellado, quiero no entenderlo. Ahí sí que me picas. No olvides que Fernán Caballero era una mujer.
Besos, cielo
Buen tema para levantar ampollas entre el respetable y mejor forma de contarlo. Yo, lo siento,pero voy a tener que disentir no porque piense que lo que dices no sea cierto y las cosas muchas veces no sucedan como nos las cuentas, pero también es cierto que no siempre es así.
Quizás es que yo fuí un caso entre un millón, cosa que no creo, pero me pasé la infancia jugando al futbol y trepando árboles junto a los chicos de mi clase (muuuucho más divertido que las cocinitas y las muñecas, donde vamos a parar), compartiendo tiempo y risas de tú a tú con tantos y tantos niños y fue ya en la adolescencia cuando las hormonas, que a tod@s se nos revolvieron, nos hicieron empezar a mirarnos de otra manera cuando se establecieron las distancias y los juegos de seducción, perdón, bobería.
Es verdad que el hombre, en general es más mentalmente sencillo, incluso a veces simple, pero las señoras podemos volver loco al más pintado con nuestras pajas mentales. Ellos nos bajan a tierra y nosotras les ayudamos a ver tres pasos más allá del ahora.
Conclusión: nos necesitamos para equilibrar la balanza de la sociedad.
Ahora que lo pienso... igual este comentario también es una paja mental.
Besos
Doloooooooors, ande vas? que te veo saliendo y con el bolso puesto, jejeje
Claro que tienes que disentir, Kova. Este post lo escribí como réplica al de Snooper, y con un tono un tanto esperpéntico.
De hecho, y creo que tú lo sabes, abogo por la igualdad. Ni más tontos ni más listos, solo hombres y mujeres.
Mayca, ¡menos mal que tú sí te has dado cuenta! Si vas al lado oscuro, verás que aparezco sentada y bien puesta. Ya sabes, tuve que levantar el culo con prisas y malas formas. Aquí vengo prevenida. De pie, con mochila y mirando hacia atrás. Para mí que por aquí tenemos espías, pero, snisss, guárdame el secreto que si no ya verás como mañana ponen un post de fujitivos trolls con nuestros avatares.
aaaaaaahhhhhhhhhh, bueno, yo no sé exactamente lo que pasó, os he visto comentar algo al respecto, pero en realidad sólo me lo imagino. Por el lado oscuro no te he visto, también es verdad que yo abrí el blog en julio, pero tampoco me hace mucho ir a mirar, he estado un ratillo esta tarde y no me gusta nada lo que he visto, pero nada.
Me alegro de haberme ido de allí, echo de menos a algunos pero os he encontrado a otros.
Un beso guapa
¡Ah bandida! entonces es que os estabais tirando de la lengua mutuamente... ya me extrañaba a mí.
Besitos escritora
Mayca. lo que pasó,en mi caso, creo que lo acabas de vivir. Parejo, más o menos. Solo que a mí me insultaron desde una IP madrileña y muy sospechosa. Aún busco un hacker que me revele los datos exactos de la ubicación o entidad a quien pertenece la IP. ¿me sigues? Mi denuncia, creo, la pararon. Ahhhh!!!!!!! A la cabecera le importó dos pitos que me insultaran en su casa, pero a su protegida la cuidó hasta límites de acoso.
Y eso que dicen que tenemos derecho a criticar lo público, pues...
Y lo único que hice fue contestar y para decir que a la mujer no se nos discriminaba por "tontas, lelas e ineptas", si no que, realmente, había discriminación laboral y que me sentía ofendida por la frase.
Bueno, el tema es el de siempre. Si dejas pasar una, pasarán dos, tres y miles.
Por los que has dejado, no te preocupes. Los verdaderos amigos verás que seguirán contigo. sabrás de ellos y ahí estarán. Si los necesitas, aparecerán. Los demás ..., habrán sido falsos espejismos.
Andando se conoce a la gente.
Kova, veo que lo has pillado. Noto a Snooper decaído y sin ganas de pelear - lo que ya es raro-. Intentaba tirarle de la lengua a ver si se olvidaba de los disgusto del pescado triste.
Besotes a las dos
hola dolors al final tu invitación junto a otras cosas me convenció para abrirme un blog en la coctelera y aqui estoy
un beso
rosa